27-J: MANIFESTACIÓN CONTRA EL PENDÓN
La
prensa en Canarias ya anunciaba que el 27 de julio “la procesión
del pendón se celebraría entre fuertes medidas de seguridad
con la presencia de la Unidad de Intervención Policial de Tenerife
reforzada con los agentes de Las Palmas”. El Consistorio lagunero
y la Delegación del Gobierno español tenían bien
claras las actuaciones necesarias para contener a los posibles manifestantes.
Desde
el mediodía, se fueron congregando en la Plaza del Mercado
o Plaza de Abajo (plaza del Adelantado) l@s jóvenes, much@s
de ell@s militantes de Azarug, en un ambiente relajado. Bucios, chácaras
y tambores invitaban a congregarse anunciando el acontecimiento. Ya
la policía local había dispuesto vallas alrededor de
la plaza, que más tarde atarían unas a otras con alambre
para asegurar que la zona quedara completamente aislada. Azarug desplegó
la pancarta enfrente del Ayuntamiento de La Laguna.
Unas
dos horas antes de la salida del Pendón, llegaron los sonrientes
agentes de la UIP que rápidamente se hicieron cargo de la tarea
encomendada. Recibieron novedades de los agentes municipales y anotaron
el mensaje contenido en las pancartas. Poco después, unos 6
agentes de la UIP hicieron registro de las pertenencias de los congregados,
sin exigirse documentación ni confiscarse ningún efecto
personal, procediendo seguidamente a “custodiar” las pancartas
que los manifestantes ya portaban.
Se dispuso un cordón policial en el interior
del recinto separándonos unos tres metros de las vallas. Llegó
el ejército español. Sonaron los bucios, abucheos, gritos
en contra de los “parásitos sociales”, contra el
colonialismo español, no pudo ni escucharse algo que se intuía
como un himno.
A
las 18,15 sale el Pendón (el de tela) custodiado por las autoridades
políticas, religiosas y militares. Las protestas fueron en
aumento: “¡Ningún Pueblo celebra su derrota!”,
más de 300 personas increpaban al unísono. Comenzada
la marcha, much@s de l@s jóvenes evitaron a los agente de la
policía española y se sentaron en la calzada evitando
que la comitiva avanzara. Los agentes de la X-UIP comenzaron a apartarl@s
de todas las formas posibles, arrastrándol@s, estampando a
más de un@ contra la misma pared del ayuntamiento, bordillos
y pivotes, segundos después a porrazos sin mirar a quien. Durante
15 minutos los agentes repartieron golpes a cualquiera que estuviese
al paso. Las protestas no decayeron hasta que el Pendón se
perdió de vista.
El
resultado de las acciones policiales fue de más de 19 heridos
por contusiones, golpes y heridas de diversa consideración,
9 de ell@s miembros de Azarug, que fueron atendidos en el centro de
salud de la Avenida de Trinidad. En ningún momento, los manifestantes
repelieron los ataques violentos de la policía española,
comportándose de forma pasiva y ejemplar. Todos los medios
de comunicación fueron testigos de lo que allí ocurrió.
Sin embargo, l@s más interesad@s, entre ell@s la alcaldesa
Ana Oramas, como buena lacaya, y cegada por el trapo en cuestión,
vio lo que nadie.
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