El proyecto en cuestión prevé la construcción de un puerto que ganará más de 1.500.000 m2 al mar. Su longitud será de 5 Km., abarcando el terreno que dista desde el Barranco del Río hasta Montaña Pelada.
El lugar donde será emplazado se construirá dentro de lo que ahora es un golfo, rellenando con material que será extraído de la zona del aeropuerto Reina Sofía , aprovechando la ocasión para crear así una nueva pista (totalmente injustificada), ocupando el terreno 1,5 Km. mar adentro.
La duración de la primera fase supera el año 2.010, y su coste se estima entre 420 y 720 millones de euros (por ahora).
El nuevo puerto servirá para el transporte de crudo y de mercancías, entre las que se numeran: gas natural, productos tóxicos, contenedores, etc. Por supuesto, se baraja la idea de su vinculación hacia una futura militarización de las islas, acción que se viene llevando a cabo mediante la ubicación de este tipo de equipamiento, así como de la infraestructura complementaria que se está intentando insertar en todas y cada una de ellas.