Podemos resumir algunas consecuencias que se derivarán de la construcción de esta gran infraestructura:
Destrucción de 5 km. de costa, con la consecuente afección directa a 5 playas, entre las que cabe mencionar la de La Tejita, una de las más bellas zonas de costa natural de la isla.
Destrucción del LIC “Sebadales del Sur”, debido a la ubicación del puerto y la interrupción de las corrientes marinas, con la consiguiente desaparición de la fauna marina que suele habitar la zona, y el perjuicio que ello ocasionará a la pesca.
Desaparición de las dunas del Médano debido del mismo modo, a la interrupción de las corrientes marítimas y terrestres.
Desaparición de especies protegidas como la Piña de Mar (Atractylis preauxiana), la Tortuga Boba, especies en peligro de extinción.
Desaparición de espacios naturales protegidos como cuevas, monumentos naturales de tosca y jable, montañas en las que habitaron poblaciones aborígenes...
Devastación de las zonas limítrofes al puerto, debido a la construcción masiva, la especulación del suelo, el desarrollo del polígono industrial de Granadilla, la implantación de cementeras que extraerán los materiales en zonas poco explotadas.
Desaparición de una de las mayores playas de cayados.
Incremento de la polución en el agua y el aire del sur de la Isla, con el consiguiente perjuicio para la economía insular.
Depreciación de un espacio natural protegido, como es el caso de Montaña Pelada.